MIMULUS: Miedos nombrables ©

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El miedo es el gran tema en casi cualquier proceso terapéutico. El Dr. Bach parecía entenderlo así. Él se refería al miedo como el gran carcelero, y si observamos la temática de sus 38 flores descubriremos que todas corresponden a estados emocionales que en el fondo esconden algún tipo de miedo. Cinco de estos remedios están especialmente vinculados al miedo, de ahí que conformen el primer grupo de la clasificación que Bach hizo de sus esencias, al que llamó Remedios para los que sienten temor:

  • Rock Rose. Miedo paralizante, terror, pánico.
  • Mimulus. Miedo a cosas conocidas, fobias, timidez.
  • Cherry Plum. Miedo a perder el control, a hacer una barbaridad, a matar, a matarme.
  • Aspen. Miedos vagos, indefinidos, de origen desconocido, malos presagios.
  • Red Chestnut. Miedo desproporcionado por lo que pueda sucederles a los seres queridos, aprensión por los demás.

De todas estas flores, Mimulus es, quizás, la más representativa de este grupo, ya que además de ser tipológica (correspondiente a un tipo de personalidad según el esquema 12-7-19), trabaja los miedos más comunes, los más conocidos, los que se presentan con mayor frecuencia. Si el objeto del miedo puede ser nombrado: asalto, tormenta, arañas, público, cáncer… es un miedo Mimulus.

Caso Noja
Raul vive esperando el fin de semana para ir de cacería. Hace unos meses  gastó sus ahorros en una cachorra setter inglés, hija de 2 extraordinarios perros de muestra. Ahora está preocupado porque conforme Noja ha crecido, ha manifestado un carácter extremadamente tímido y miedoso.

Me comenta en consulta: “La saco a caminar al campo y no se aparta de mi lado. El domingo pasado se abrió la veda y Noja escucho un tiro de escopeta por primera vez… un desastre… se metió entre mis piernas, temblaba como un flan. Mi desesperación me lleva a gritarle o a empujarla para que se separe de mí, cosa que entiendo no ayuda en nada. Estoy preocupado. Salir los fines de semana a cazar codornices es más que un hobby para mí, y en esta modalidad de caza, el perro lo es todo”.

Le receto Impatiens y Gentian a Raul para la impaciencia y el desencanto, y a Noja, Mimulus.

Raul vuelve a consulta después de un mes. Me dice: “Noté una pequeña mejoría en la perra el primer fin de semana, más aún el segundo. En una tercera salida al campo hubo un pequeño retroceso, pero yo no perdí la esperanza, continué pacientemente dándole las flores todos los días. La sorpresa me la llevé el domingo pasado, mi compañero de caza tampoco daba crédito, el cambió fue espectacular. El miedo a la escopeta desapareció por completo. Con decirte que al final de la jornada los tiros incluso la motivaban, brincaba y corría para todos lados como buscando más presas ¡Nunca pensé que tuviera tanta afición a la caza escondida detrás de sus miedos!”.

Le indiqué un mes más la misma esencia para evitar recaídas.

Autor: Miguel Ángel Barquín
Publicado en la revista CREESER

Te invitamos a leer nuestro artículo anterior: AGRIMONY: Una alegría sospechosa

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