¿QUÉ TAN DESPIERTO ESTÁS?

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tierra flores bach

“Nadie está más esclavizado que aquellos que falsamente creen que son libres”
 Goethe

Al margen de un despertar espiritual, del que mucho se habla últimamente, considero de suma importancia llamar la atención sobre un despertar más terrenal. 

De un grupo mayoritario, los que viven sometidos y no lo saben, va surgiendo, aunque a cuentagotas, un pequeño y nuevo grupo de personas, los que viven sometidos y lo saben.

El sometimiento es para todos, y así continuará mientras el primer grupo siga siendo más grande que el segundo. 

¿Te gustaría saber en que grupo te encuentras? Atiende a las siguientes pistas.

Vives despierto en este mundo:

  • Si sabes que los verdaderos poderosos del planeta no son los gobernantes de los países, ni siquiera los millonarios populares de segundo nivel que nos los presentan como los más ricos del mundo (W. Buffet, Slim, Bill Gates, etc.), sino un pequeño grupo élite que controla el poder financiero, la industria energética (petróleo), armamentista, farmacéutica, alimentaria, etc. 

  • Si estás consciente que el poder que tiene el gobierno es limitado. La alternancia entre partidos políticos es tolerada por este élite masónica para mantenernos distraídos en la creencia de estar dirigiendo democraticamente nuestro destino, al tiempo que culpamos de nuestros males al gobierno de turno (o a la derecha si simpatizamos con la izquierda y a la izquierda si simpatizamos con la derecha). Los gobernantes son en todo caso el brazo ejecutor de está élite, y es a ella a la que le sirven antes que al pueblo. Parte de su trabajo es poner un rostros al poder frente para que los ciudadanos tengamos a quién culpar y sobre quién descargar nuestra ira y frustración.

  • Si te das cuenta que estamos siendo envenenados a través de los alimentos, medicamentos, vacunas, productos de limpieza, de higiene, cosméticos, etc. Expuestos sistemáticamente a pesticidas, transgénicos, flúor, aspartame, glutamato monosódico, sal de mesa procesada, medicamentos, hormonas, campos electromagnéticos, WiFi… en fin, la lista de agentes tóxicos es interminable. Que esta intoxicación nos produce un sinfín de enfermedades. 

  • Si tienes presente que la industria médico-farmacéutica se rige por los principios y valores del mercado; que busca, como cualquier industria, crecer, y que para conseguirlo depende de una sola cosa: que crezca la enfermedad. No está interesada en tu salud sino en tu dinero; por lo tanto no te quiere muerto, ciertamente, pero tampoco sano. El negocio está en mantenernos vivos y enfermos (Richard J. Roberts, premio Nobel de Medicina, es uno de los muchos valientes que se ha atrevido a alzar la voz sobre este asunto, declarando públicamente que las farmacéuticas hace tiempo que dejaron de invertir en la investigación de medicamentos que curen, sus esfuerzos “científicos” se concentran en desarrollar fármacos que se limitan a suprimir el síntoma, al tiempo que cronifican la enfermedad). 
    Muy despierto estás además, si sabes qué el programa de estudios de las universidades para licenciarse en medicina (Por cierto, me pregunto si el hecho de que sean los únicos licenciados a los que se les llama doctores significa algo dentro de este entramado) está diseñado a conveniencia del sistema sanitario, ocultando grandes verdades de sanación a los futuros médicos y adoctrinándolos en el uso excesivo de todo recurso sintético patentado por estás empresas farmacéuticas. De esta forma los estudiantes, además de graduarse como médicos,  se forman también como eficientes agentes de ventas de sus productos.

  • Si te das cuenta que la mafia sanitaria en complicidad con organismos locales, internacionales y medios de comunicación, amparándose en el tan cacareado “método científico”, intenta alejarte de cualquier disciplina médica que se caracterice por utilizar recursos sutiles (no materialistas) capaces de alcanzar las causas profundas de la enfermedad (biomagnetismo, homeopatía, flores de Bach, etc.). Así como censurar, desprestigiar o incluso, en complicidad con los gobiernos, prohibir cualquier remedio con un potencial curativo que se caracterice por ser de origen natural, accesible para cualquiera, o de fácil recolección, cultivo o elaboración (Stevia, MMS, agua de mar, etc.), es decir, sustancias poco atractivas comercialmente, imposibles de patentar y que amenazan la venta de medicamentos patentados, al no poder estos últimos competir por ser mucho más caros y menos eficientes.

  • Si estás al tanto de que hoy en día son muchas las posibilidades de generar energía de manera sencilla, económica, libre, renovable y ecológica: generadores magnéticos perpetuos, motores que funcionan con aire o agua, etc. Descubrimientos científicos y tecnológicos sobre fuentes de energía que han sido de muchas maneras censurados e ilegalizados al servicio de los intereses del petróleo. Energías que de permitirse su uso libremente, abaratarían y mejorarían enormemente nuestra nivel de vida.

  • Si haces poco o ningún caso a lo que dicen los medios de comunicación por estar consciente de que, además de estar limitados muchos de ellos por los gobiernos locales, están  todos en última instancia controlados por esta estructura de poder supranacional.
    Si te das cuenta que en los informativos nos transmiten un cóctel de mentiras, verdades a medias, y una que otra verdad completa de segundo nivel que sirve de distracción y tapadera de otros asuntos de mayor trascendencia que no les conviene que sepamos y sobre los que no quieren que reflexionemos. Noticias convenientemente seleccionadas que refuerzan en nosotros la creencia de que no hay nada más importante que necesitemos saber.
    Si estás despierto probablemente continúes viendo el telediario cada día, pero te preguntarás: ¿Qué me quieren hacer creer y para qué?, ¿mientras me cuentan esto, qué me están dejando de contar?, ¿serán realmente estos los malos de la película?

  • Si te das cuenta que a través de redes sociales, prensa, informativos, películas y series de televisión se ejecuta un programa de adoctrinamiento ideológico que moldea nuestras conciencias, pensamientos y emociones sobre los más diversos temas: espiritualidad, religión, familia, sexualidad, etc. Si reconoces que estamos sumergidos en un vertiginoso proceso de homogeneización: cada vez  menos diferenciados en nuestras culturas, identidades personales y roles sexuales. Como si quisieran desindividualizarnos, uniformarnos  y programarnos para pensar, creer y sentir esencialmente lo mismo. 

  • Si te das cuenta que la globalización no es un fenómeno que surge espontáneamente como consecuencia de los avances en tecnología de comunicaciones o tratados de libre comercio, sino que ante todo es una ideología, y como ideología lo que busca es privatizar el poder mundial.
    Estás sometido, pero despierto, si dimensionas que este régimen sionista tiene como última y próxima meta establecer un nuevo orden mundial, con un único gobierno, un único ejército, un único sistema monetario y una única religión, para ahora sí ejercer, de manera definitiva, el control total sobre la Tierra.

Si no habías escuchado nada de esto y te parece que todas estas afirmaciones son propias de un loquito de las teorías conspiracionistas, te entendería perfectamente: no son verdades fáciles de digerir. Sin duda Mark Twain tenía razón cuando decía: Es más fácil engañar a la gente que convencerla de que ha sido engañada.

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One Comment

  1. hector
    hector On febrero 5, 2014 at 6:31 pm Responder

    me parece macabro la manera en la que esta todo articulado, aunque al final las mismas familias que controlan esto son presas de sus fechorías… ellos también deben tomar aspirinas supongo…

    comencemos lento y en circulos concentricos pero todos
    es obligatorio hacerlo en tu familia con el ejemplo

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