Autor: Miguel Ángel Barquín

Psicofármacos Flores de Bach
Los psicofármacos pertenecen al mundo material y actúan estrictamente sobre el plano físico-químico. Ejerciendo sobre éste una acción directa. Los concentrados florales pertenecen al mundo vibracional, alcanzando los planos más profundos de la persona. Ejercen sobre el plano físico-químico una acción indirecta.
Los psicofármacos actúan en el organismo interviniendo la química cerebral para crear estados de ánimo artificiales que contrarresten un determinado estado anímico negativo. Las flores de Bach no fuerzan al organismo a unas reacciones concretas, sino que le sugiere suavemente desde un nivel más elevado que ponga en marcha su capacidad natural de autosanación.
Los psicofármacos pueden ser muy efectivos en algunos casos, sin embargo, no son curativos. Actúan únicamente como minimizadores de síntomas durante su administración (si se suspenden, los síntomas tienden a reaparecer). La terapia floral no es un método superficial que se limite a quitar síntomas, precisamente una de sus más grandes cualidades radica en que trabaja los trastornos emocionales desde la raíz. No es casualidad que el tratamiento floral se haga acompañar de experiencias como soñar más de lo habitual, recordar vivencias pasadas, contactar con emociones asociadas a dichas vivencias, observar claramente situaciones personales que nunca se habían podido o querido ver, adquirir nuevos puntos de vista sobre temas que nos atañen, etc.(Cuando una flor termina de hacer su trabajo, es difícil que la persona vuelva a necesitarla).
Los psicofármacos pueden presentar algunos inconvenientes, como son: contraindicaciones, dependencia, efectos secundarios o tolerancia. Las flores de Bach no presentan nada de esto.
Para la alopatía, debido a su percepción materialista de la persona (y por lo tanto también de la salud y la enfermedad), los síntomas psíquicos no son oportunidades de crecimiento personal, sino trastornos en sí mismos que hay que controlar con sustancias químicas (psicofármacos). Las flores de Bach no son solapadoras de la neurosis. Antes bien, ayudan a la persona a enfrentar el conflicto real inconsciente, favoreciendo su crecimiento personal (De ahí que se las conozca con el sobrenombre de “flores que curan el alma”).
Los psicofármacos pueden ser necesarios, y hasta indispensables en algunos estados psíquicos. (Difícilmente una persona con psicosis podrá prescindir de los psicofármacos). Las flores de Bach pueden mejorar notablemente el estado general del paciente psicótico, sin embargo, el tratamiento psiquiátrico es necesario.
Nota: En preesencia.mx (antes centralbach) no recomendamos interrumpir ningún tratamiento alopático.